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Temprano en la mañana del 19 de septiembre de 1999, Jacqui --de 20 años de edad-- y cuatro de sus amigos volvían de un cumpleaños a sus casas. Reggie Stephey, estudiante de secundaria de 18 años regresaba a su casa después de haber estado bebiendo cerveza con unos amigos.
En un camino oscuro en las afueras de Austin, su Vehículo Utilitario Deportivo (SUV) se desvió estrellándose contra el Oldsmobile que llevaba a Jacqui y sus amigos. Dos de los pasajeros del auto murieron ahí mismo y dos fueron rescatados.
En cosa de minutos, el coche se incendió. Jacqui quedó aprisionada en el asiento de pasajeros delantero, quemándose mas del 60% de su cuerpo; nadie creyó que pudiese sobrevivir. Sin embargo Jacqui vivió. Tanto se le quemaron las manos que tuvieron que amputarle los dedos. Perdió el pelo, sus orejas, su nariz, su párpado izquierdo y mucho de su vista. Ella ha tenido mas de 50 operaciones desde el choque y aún tiene muchas más por delante.
En junio del 2001 Reggie Stephey fue hallado culpable de dos cargos de intoxicación y homicidio involuntario por las muertes de las dos amigas de Jacqui. Fue sentenciado a siete años de cárcel y multado $20.000 dólares.
Las adversidades de Jacqui y sus pormenores, ilustrados en fotos; han sido publicadas detalladamente en el periódico Austin American Statesman y en la Historia de Jacqui (Jacqui's Story), una poderosa presentación en PowerPoint. Vea y escuche lo que Jacqui y Reggie tienen que decir acerca del hecho que cambió ambas vidas .
LA VIDA DE JACQUI AHORA 
El tratamiento médico para las extensas lesiones de Jacqui continúa. Ella y su padre, quién ha permanecido a su lado desde que ocurrió el choque, viven en Louisville, Kentucky, donde los especialistas están trabajando con Jacqui para restaurarle la visión y el uso de sus manos. Jacqui ahora puede ver por su ojo izquierdo gracias a los cirujanos que le reconstruyeron el párpado perdido en el incendio, y a que le hicieron un transplante de córnea en el 2003.
En 2003 Jacqui terminó sus estudios intensivos de inglés y actualmente es capaz de hablar y escribir en inglés. Cuando puede, Jacqui continúa narrando su historia en entrevistas de prensa y hablando en contra del conducir borracho.